El nuevo amigo de Pablito
Mi nombre es Max soy un can de pelo negro y blanco ojos negros, no soy gigante pero tampoco pequeño, soy amistoso me gusta mucho jugar. Vivo en una casa en el centro de la ciudad con una familia pequeña donde solo estamos mis abuelos y mi padre Pablito que es un niño de 10 años con el cual he compartido momentos muy especiales desde que estaba pequeño. Recuerdo que me cuidaba, me bañaba, a veces me regañaba por que me hacia, “pis” dentro de la casa. Pero me enseñó el lugar correcto para hacerlo y siempre que lo hacia donde debía me acariciaba y me daba una galleta.
El siempre ha sido mi único, amigo pues cerca de casa no hay mas perros o bueno hay uno, pero es que es como muy agresivo o no se tal vez le caigo mal, una vez quise jugar con el pero me mordió una patita, me dolió mucho. Desde entonces Pablito no me deja salir solo.
Mis abuelos la semana pasada trajeron un nuevo amigo a la casa o bueno eso creo, que es pues Pablito, dijo que nos divertiríamos con el pero eso resultó mentira pues. Ahora Pablito cuando llega de la escuela lo único que hace es sentarse frente durante horas a reír sin parar no se porque pero no comparte nada conmigo ya no me lleva a pasear no jugamos, no me baña no quiere hacer nada más que estar con ese aparato. Le digo así porque no se mueve no hace nada pero lo entretiene más que yo y mis trucos.
He tratado de hacerlo reaccionar pero parece hipnotizado, no se qué hacer ese aparato se ha convertido ahora en su mejor amigo, aunque le diga estoy enfermo, o le lleve los juguetes para que nos divirtamos los tres me hace caso. Es más la última vez que lo hice me gritó no puedo creer como un recién llegado pudo acabar con nuestra bella amistad. Me siento mal muy triste y solo por eso he tomado una decisión me voy.
Hoy en la mañana empecé hacer mis maletas bueno lo único que llevo conmigo en mi plato mi cepillo y mi collar. No sé tal vez otro niño que esté solo como yo necesite un amigo. Recorro la casa recordando cada momento que viví en ella serán imborrables, pero qué puedo hacer en esta casa nadie me quiere. De salida al lado de la puerta, en la mesita donde me escondía, ví una foto de los dos donde parecía que me quería y que nuestra amistad nunca se acabaría.
Tomé mi maleta y me dirigí hacia la puerta lo miré por última vez y con el dolor mi alma, salí de la casa que durante años me acogió.
Edison Villa Quijano 9-6
No hay comentarios:
Publicar un comentario