sábado, 19 de marzo de 2011

MATEO


Era yo niño todavía, vivía con mi madre mi hermana y mis abuelos en la casa materna. Teníamos unos pajaritos que mi primo le regaló a mi abuela.
Un día mi hermana llegó a casa con dos perritos freshpuder recién nacidos muy lindos y llorones, como lloraban tanto decidimos quedarnos con uno solo al que llamamos mateo. Mateo es juguetón, dañino y muy cariñoso con todos.
Han pasado tres años y mateo ha crecido igual que yo. Ya no lo busco ni juego con él, pues me divierto viendo fútbol.
Un día mientras veía televisión escuché un ruido extraño en un rincón, me acerqué y vi como mateo guardaba su pelota de trapo, su muñeco viejo y unos huesos dentro de una maleta. Me le acerqué y ví en sus ojos la tristeza me di cuenta que mi perro estaba triste porque yo no le prestaba mucha atención y había decidido marcharse de casa.
Mi perro mi mejor amigo me enseñó que a pesar del paso del tiempo me seguía queriendo. Desde ese día todas las tardes juego con él y veo la alegría de antes, cuando el y yo éramos unos niños.


MIGUEL ANGEL PORTOCARRERO OCORÓ
Grado: 9-7

No hay comentarios:

Publicar un comentario