EL RINCON DE LAS CUATRO PATAS
Todo empezó cuando me compraron mis primeros dueños. No cumplí ni el primer mes en ese hogar cuando de pronto se aburrieron de mí, y la ama me regaló. ¿A quién? A su empleado del negocio llamado el Tornillero. El señor dijo: claro yo se lo recibo.
De pronto esa noche escuché un ruido, tocaron la puerta, corriendo mi amo abrió, era un señor con cara de malgeniado y una niña contenta de verme. Empezaron a empacar mis pertenencias, estaba triste porque me iba, pero al vez contenta porque llegaba a un nuevo hogar.
Salimos muy rápido de la casa me acuerdo que me iba en algo que sonaba “ruumm” era un aparato con 2 llantas, estaba tan cachorra que no sabia como se llamaba. En el camino pensaba ¿les iré a caer bien? ¿Me querrán?
De repente se detuvo el aparato, la niña contenta me abrasaba y me trataba con mucho cuidado dándome cariño tiernamente. Subimos a la casa, de pronto una señora muy chiquita abrió la puerta.
Cuando miré bien era la señora que trabajó en la casa de mi antigua dueña; trabajaba como empleada doméstica, agaché la cabeza con desilusión y pensé “adonde me trajeron”. Ustedes se preguntaran porque digo esto, porque yo a esa señora no le caía bien para nada.
Cuando la señora trabajaba en la casa de mi antigua ama ella organizaba todo la casa y yo le terminaba desorganizando todo. Les cuento, una vez ella estaba trapeando el piso después de unos minutos éste ya estaba seco y encerado, y yo pasaba siempre toda mojada y dejando mis lindas y pequeñas huellas “cosa que a la señora le disgustaba por completo”.
Pero como les contaba esa mujer en el momento que me vio en el nuevo hogar dijo ¿y ese animal? mi nuevo dueño dijo “es nuestra nueva mascota y se quedara con nosotros” la señora por el contrario hizo un gestó nada agradable.
Los primero días me miraba feo y me despreciaba, pero con los días creo que le fue “agradando”.
Donde vivía antes me daba el lujo de dormir en una cama cómoda y sobre todo muy grande “aaaaa” pero lo más importante dormía con mi dueña lo cual me era de mucho cariño y amor, ellos me habían puesto el nombre de Venus. Pero en la casa donde estaba, las cosas eran muy diferentes, ya que dormía en un pedazo de espuma y el cariño que recibía no era el mismo, la niña tierna que un día me recibió por primera vez, le era totalmente indiferente mi presencia.
Donde estaba viviendo me pusieron Venus Ramona, me dejaron el primer nombre ya que decían que era muy bonito. Los días pasaron presentía que llegaría un nuevo miembro a la familia. A los 2 meses se supo todo ¡acerté! Era un bebé que llegaba a la casa, era de la empleada ¡estaba en embarazo! Trascurrieron 7 meses y esa fue la mayor felicidad para la familia y por supuesto para mí también. Hoy en día esa bebé es una niña, me gusta mucho jugar con ella, y para molestia de la señora su hija me adora. Soy la mayor alegría de esa bebé, la cosita que ella más quiere, yo Venus Ramona. Que mejor lugar donde se siente el calor de una familia donde en cada rincón caben cuatro patas, la felicidad se gana con el tiempo por cada cosa bien hecha y por el cariño que tú brindas.
Angie Paola García Chocue
GRADO:
9/6
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